Expertos en salud mental en Puerto Rico exigen un enfoque integral ante el alarmante aumento de síntomas depresivos
CAROLINA, Puerto Rico – Durante la 9na Conferencia de Atención Integral de las Enfermedades Crónicas, celebrada recientemente en Isla Verde, un grupo de especialistas del Centro de Salud Conductual del Sistema Episcopal San Lucas hizo un llamado urgente a no dejar en el olvido la salud emocional de quienes viven con enfermedades crónicas. Su mensaje fue claro: no se puede hablar de tratamiento efectivo si se ignora la dimensión psicológica del paciente.
Según la doctora Rocío M. Zayas García, Psicóloga Clínica y directora Operacional del Centro, es indispensable entender que una enfermedad crónica no afecta solo el cuerpo, sino también la mente y el entorno social del paciente.
“Debemos optimizar la prevención y control de las enfermedades crónicas mediante el cuidado de salud mental de forma integral. Las personas que son afectadas por una enfermedad crónica tienen más probabilidades de presentar síntomas depresivos y de ansiedad, por lo que es esencial entender su proceso y validar sus emociones. También es necesario reconocer que la salud emocional es tan importante como la salud física”, expresó la doctora Zayas García.

Los especialistas enfatizaron que el manejo integral de estas condiciones debe involucrar no solo médicos y personal clínico, sino un equipo multidisciplinario que aborde también el impacto psicológico de un diagnóstico crónico. La educación al paciente y el desarrollo de sensibilidad entre profesionales de la salud fueron destacados como herramientas clave para lograr una mejor adherencia al tratamiento.
El Licenciado Edgardo Reyes, consejero profesional y representante de Servicios Multidisciplinarios del Centro, alertó sobre los altos niveles de depresión asociados a las enfermedades crónicas en Puerto Rico:
“La condición que más afecta a los pacientes con diagnóstico de enfermedad crónica en Puerto Rico es la depresión en todas sus modalidades. Se estima que un 70 % de estos pacientes enfrentan síntomas depresivos, y un 33 % desarrollan depresión clínica”, explicó Reyes.
También resaltó la importancia de que los pacientes sean educados sobre su diagnóstico y aprendan a reconocer cómo este puede alterar su salud emocional. El desconocimiento, apuntó, genera incertidumbre, miedo al futuro y altos niveles de ansiedad.
El equipo del Centro concluyó que para lograr resultados positivos y sostenibles en el tratamiento de condiciones crónicas es necesario implementar un modelo colaborativo de atención. Este debe incluir médicos, psicólogos, psiquiatras, trabajadores sociales y consejeros en sustancias, trabajando en conjunto para cubrir todas las dimensiones de la experiencia del paciente.
En un momento en que las enfermedades crónicas siguen en aumento, el mensaje es contundente: la salud mental no puede ser una nota al pie en el tratamiento. Es una pieza central del rompecabezas de la sanación.