Desde 2010, más de un tercio de las farmacias en vecindarios latinos han cerrado, dificultando el acceso a servicios de salud esenciales
Por HealthConnectionpr.com
Un estudio reciente de la Universidad del Sur de California (USC) y la Universidad de California, Berkeley (UC Berkeley) revela que el 35.6% de las farmacias en vecindarios predominantemente latinos han cerrado desde 2010, dejando a millones de personas sin acceso cercano a medicamentos, vacunaciones y otros servicios esenciales. Este impacto desproporcionado profundiza las desigualdades en salud en comunidades ya marginadas.
Los investigadores analizaron datos de 88,930 farmacias en todo el país y encontraron que el ritmo de cierres se aceleró drásticamente entre 2018 y 2021, impulsado por la consolidación de grandes cadenas y gestores de beneficios farmacéuticos (PBMs). Durante el periodo de estudio, 91.6 millones de personas en EE. UU. vivieron en condados afectados por el cierre neto de farmacias, un problema especialmente grave en vecindarios de bajos ingresos y en comunidades latinas.
Impacto crítico en la salud de los latinos
Los cierres de farmacias no solo afectan la capacidad de las comunidades para obtener medicamentos recetados, sino que también limitan el acceso a servicios como vacunaciones, tratamientos para el VIH y la prevención de embarazos no deseados. La pérdida de estas farmacias pone en riesgo a las comunidades latinas, que ya enfrentan barreras estructurales en el acceso a la atención médica.
“Las farmacias no son solo lugares para comprar medicamentos; son puntos de acceso cruciales para servicios de salud preventiva. Su cierre deja un vacío significativo, especialmente en comunidades latinas de bajos ingresos,” explicó Jenny Guadamuz, coautora del estudio y directora del Programa de Equidad en Salud en UC Berkeley.

Las farmacias independientes, las más afectadas
El estudio encontró que las farmacias independientes tienen más del doble de probabilidad de cerrar en comparación con las cadenas grandes. Muchas de estas farmacias estaban ubicadas en vecindarios latinos y dependían en gran medida de reembolsos de Medicare y Medicaid. Sin embargo, su exclusión frecuente de las redes preferidas de los PBMs, que favorecen a farmacias de cadenas, las dejó financieramente vulnerables.
Propuestas para revertir la tendencia
Ante este panorama, los investigadores sugieren medidas específicas para proteger a las farmacias en riesgo y reducir el impacto en comunidades como la latina:
- Incluir a las farmacias independientes en redes preferidas de Medicare y Medicaid.
- Aumentar las tasas de reembolso en áreas con alto riesgo de convertirse en “desiertos de farmacias”.
- Regular las prácticas de los PBMs para garantizar un trato equitativo hacia farmacias independientes.
“Sin una intervención política, estos cierres continuarán ampliando las brechas de salud en las comunidades más vulnerables,” advirtió Dima Mazen Qato, coautora del estudio y experta en políticas de salud de USC.
El estudio completo está disponible en: Health Affairs.