Un estudio sugiere que las pacientes con ECV tienen mayor riesgo de diagnóstico tardío de cáncer de mama
HOUSTON — Las enfermedades cardiovasculares (ECV) y el cáncer son las principales causas de muerte en Estados Unidos, y ahora, un nuevo estudio realizado por investigadores del MD Anderson Cancer Center de la Universidad de Texas señala un vínculo entre estas condiciones. Según la investigación, las pacientes diagnosticadas con cáncer de mama avanzado o metastásico tienen un 10% más de probabilidad de haber tenido ECV antes de recibir su diagnóstico, en comparación con aquellas con cáncer en etapas tempranas.
El estudio, publicado en JAMA Network Open, analizó datos de más de 19,000 personas con una edad media de 73 años, extraídos de las bases de datos SEER-Medicare entre 2009 y 2020. Los resultados mostraron que casi la mitad de las pacientes incluidas (49%) presentaban alguna forma de ECV, como hipertensión, insuficiencia cardíaca o enfermedad arterial.
Los subtipos más afectados
El riesgo fue mayor en pacientes con cáncer de mama receptor hormonal positivo (HR+) y HER2-negativo (HER2-), el subtipo más común, que representa el 70% de los casos. Aunque este tipo de cáncer es tratable cuando se detecta en etapas tempranas, la tasa de supervivencia a cinco años para casos metastásicos es solo del 34 %, destacando la importancia de la detección temprana.
“Las enfermedades cardiovasculares pueden inducir un estado inmunosupresor que favorezca el crecimiento y la diseminación de células tumorales”, explicó el Dr. Kevin Nead, autor principal del estudio y profesor asistente de Epidemiología y Oncología Radioterápica.
“Nuestros hallazgos sugieren que las mujeres con ECV podrían beneficiarse de estrategias de detección más personalizadas y frecuentes para el cáncer de mama”.
Implicaciones y limitaciones
El estudio fue de carácter observacional, lo que impide establecer una relación causal entre las ECV y el cáncer avanzado. Además, factores como el tabaquismo, el sesgo residual y una muestra predominantemente blanca podrían limitar la generalización de los resultados.
Esta investigación, respaldada por los Institutos Nacionales de Salud (NIH) y el Instituto de Prevención e Investigación del Cáncer de Texas (CPRIT), destaca la necesidad de mayor atención en la prevención y el manejo de ambas condiciones.
Un llamado a la acción
Estos hallazgos subrayan la importancia de enfoques integrados en salud que permitan tratar a pacientes con enfermedades crónicas de manera más efectiva. La relación entre las ECV y el cáncer de mama avanzado refuerza la necesidad de mejorar los programas de detección y prevención tanto para enfermedades cardíacas como para el cáncer.
Para más detalles sobre el estudio, visite el comunicado de prensa completo en el sitio de MD Anderson Cancer Center.