Las recomendaciones priorizan proteínas y grasas y reducen el papel de los carbohidratos en la dieta
Washington — El Gobierno de Estados Unidos publicó este martes las Guías Dietéticas para los Estadounidenses 2025–2030, un documento que modifica de forma sustancial la pirámide nutricional tradicional al colocar las proteínas y las grasas como componentes centrales de la alimentación y relegar los carbohidratos refinados a un papel secundario.
Las guías fueron presentadas por el secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., y la secretaria de Agricultura, Brooke Rollins, y representan un cambio respecto a décadas de política nutricional federal que promovía los granos y carbohidratos como base de la dieta diaria.
El nuevo esquema prioriza el consumo de proteínas en cada comida, incluyendo carnes, huevos, pescado, lácteos y fuentes vegetales; grasas provenientes de alimentos, como aceites naturales, frutos secos y aguacate; así como frutas, vegetales y granos enteros. A la vez, recomienda reducir de forma marcada los alimentos ultraprocesados, los azúcares añadidos y los carbohidratos refinados.
El documento señala que ningún nivel de consumo de azúcares añadidos es recomendado y establece que deben evitarse especialmente en la alimentación infantil. También promueve el consumo de agua y bebidas sin azúcar y limita la ingesta de alcohol.
Justificación y alcance
Según las guías, el cambio responde al aumento de enfermedades crónicas asociadas a la dieta. El texto cita que cerca del 90 % del gasto en salud se destina al tratamiento de estas condiciones, y que más del 70 % de los adultos en Estados Unidos presentan sobrepeso u obesidad.
Las recomendaciones servirán como base para múltiples programas federales de alimentación, incluyendo comedores escolares, programas de asistencia nutricional, alimentación militar y servicios para veteranos.
Reacciones y cuestionamientos
El cambio en la pirámide nutricional ha generado cuestionamientos de expertos en nutrición, que advierten sobre los riesgos asociados a un mayor énfasis en carnes rojas y grasas saturadas, y señalan que el nuevo modelo contradice investigaciones previas sobre salud cardiovascular y metabólica.
Otros especialistas han reconocido como positivo el rechazo explícito a los alimentos ultraprocesados y al consumo de azúcares añadidos, aunque alertan sobre posibles efectos adversos para personas con enfermedades cardíacas o renales.
Las guías completas están disponibles en el portal oficial del Gobierno federal.




