Investigadores de Mayo Clinic buscan personalizar terapias para pacientes con epilepsia resistente a medicamentos
ROCHESTER, Minnesota — Científicos de Mayo Clinic están dando un paso significativo en el tratamiento de la epilepsia al investigar cómo identificar señales cerebrales tempranas que podrían anticipar y detener convulsiones. A través de la estimulación cerebral profunda, un equipo multidisciplinario liderado por el neurocirujano Dr. Jonathon Parker trabaja en personalizar las terapias según las necesidades específicas de cada paciente.
“Estamos buscando esta huella digital de la señal cerebral; sin embargo, podemos decir que sí, estos son los ajustes de estimulación adecuados que están dirigiendo al cerebro a un estado donde es menos probable que ocurran convulsiones”, señala el Dr. Parker, director del Laboratorio de Investigación de Neuroelectrónica Basada en Dispositivos de Mayo Clinic.
La epilepsia, responsable de la mayoría de las convulsiones, afecta a millones de personas en el mundo. Para un tercio de estos pacientes, los medicamentos no ofrecen el control necesario, lo que deja como opciones la cirugía o técnicas más avanzadas como la estimulación cerebral profunda.
Esta última consiste en implantar electrodos en el cerebro que emiten impulsos eléctricos, buscando modular la actividad cerebral anormal. El equipo de Mayo Clinic analiza cómo distintas zonas del cerebro responden a diferentes patrones de estimulación, con el objetivo de hallar la combinación más efectiva para cada paciente.
“Para los pacientes que sufren múltiples ataques, a veces diarios o semanales, si podemos reducirlos significativamente, eso les permitirá vivir de manera más predecible, facilitando la realización de las actividades que disfrutan sin la preocupación constante por estos ataques neurológicos descontrolados,” explica el Dr. Parker.
El trabajo se desarrolla dentro de un protocolo de investigación que combina ingeniería biomédica, neurología y neurocirugía. Los especialistas monitorean las señales eléctricas del cerebro para encontrar patrones que sirvan como biomarcadores predictivos de convulsiones.
“Queremos entender cuál es la configuración más efectiva para su cerebro y el tipo de epilepsia que padecen”, agrega el Dr. Parker. “Nuestro mayor objetivo es utilizar la terapia de estimulación para detener por completo las convulsiones. Esto es por lo que estamos trabajando — para devolver el control y la previsibilidad a la vida de nuestros pacientes”.
La investigación abre nuevas posibilidades para pacientes con epilepsia resistente, acercando la medicina personalizada a quienes más lo necesitan.




