Cancelación de reuniones clave y congelación de comunicaciones afectan proyectos científicos esenciales
Las recientes directrices emitidas por la administración Trump han generado preocupación entre investigadores, pacientes con cáncer y sus familias, ya que medidas como la cancelación de reuniones del Instituto Nacional de Salud (NIH) y la suspensión de comunicaciones públicas podrían retrasar investigaciones críticas relacionadas con tratamientos contra el cáncer.
Cancelación de reuniones y suspensión de subvenciones
Según un memorando emitido el 21 de enero de 2025 por la Secretaria Interina del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS), Dorothy A. Fink, las agencias federales de salud, incluido el NIH, deben someter todos los documentos, subvenciones y comunicaciones públicas a revisión por parte de un designado presidencial antes de ser publicados. Esta medida, vigente hasta al menos el 1 de febrero de 2025, llevó al NIH a cancelar reuniones científicas esenciales, como las destinadas a la revisión de subvenciones.
Estas reuniones son fundamentales para evaluar propuestas de investigación y determinar la asignación de fondos para proyectos biomédicos. Sin estas revisiones, muchos investigadores no podrán recibir financiamiento a tiempo, lo que podría provocar la suspensión de investigaciones en curso y poner en riesgo a laboratorios que dependen de estos recursos.
Congelación de viajes y comunicaciones públicas
El mismo documento prohíbe temporalmente la participación en eventos públicos y la emisión de comunicados, anuncios de subvenciones y publicaciones en redes sociales por parte de agencias como el NIH, CDC y FDA, hasta que sean aprobados por los nuevos designados presidenciales. Esta medida afecta no solo la transparencia en el flujo de información, sino también la planificación de investigaciones médicas clave.
Impacto en la comunidad científica y los pacientes
Las decisiones han generado alarma entre científicos, quienes señalan que los retrasos en el financiamiento y la falta de claridad podrían paralizar proyectos de gran importancia. Esto es particularmente preocupante para los investigadores en etapas tempranas de sus carreras, quienes dependen de subsidios oportunos para continuar su trabajo.
La Dra. Chrystal Starbird destacó que la falta de revisiones impacta directamente investigaciones que podrían salvar vidas, mientras que Harold Varmus, exdirector del NIH, calificó estas medidas como una contradicción al propósito del instituto, que busca promover la innovación científica.
Los pacientes con cáncer y sus familias enfrentan ahora una incertidumbre aún mayor, pues estas interrupciones podrían retrasar el desarrollo de tratamientos innovadores, afectando a millones que dependen de avances médicos urgentes.