Alertan sobre fallas en el currículo, reglamentos pendientes y escasez de profesionales en Puerto Rico
SAN JUAN, Puerto Rico – La Comisión de Salud del Senado de Puerto Rico, presidida por el senador Juan Oscar Morales, celebró hoy una vista pública que reveló profundas deficiencias en la formación y evaluación de los terapistas respiratorios, un sector esencial en la prestación de servicios de salud.
La sesión se enmarcó en la investigación ordenada por la Resolución del Senado 107, que busca revisar a fondo las políticas públicas y los servicios relacionados con la salud. Entre los hallazgos más alarmantes destacó la falta de información precisa sobre las universidades que ofrecen programas en terapia respiratoria, situación que genera incertidumbre entre los futuros profesionales.
De igual forma, se expuso la persistente y preocupante baja tasa de aprobación en la reválida. Datos presentados ante la Comisión detallaron que, en agosto de 2024, apenas 27% de los aspirantes aprobó el examen teórico, mientras que en noviembre el 42% pasó la parte práctica. Las cifras se deterioraron aún más en 2025, con un 25% de aprobación teórica en febrero y apenas 29% en el examen práctico de mayo.
“Es inaceptable que tan pocos estudiantes estén aprobando la reválida”, señaló el senador Morales. “Esto nos obliga a cuestionar seriamente si los repasos y las herramientas educativas están alineados con los estándares que requiere la práctica profesional”.
Los deponentes, entre ellos representantes de la Junta Examinadora de Técnicos de Cuidado Respiratorio, la Asociación de Hospitales y la Universidad de Puerto Rico, coincidieron en que podría existir una marcada discrepancia entre los contenidos de los repasos y el material evaluado en los exámenes, lo que afecta la preparación de los aspirantes.
La vista también evidenció serios problemas administrativos. Morales destacó que, a casi cinco años de aprobada la Ley 93-2020, aún no se ha completado el reglamento ni constituido formalmente la Junta Examinadora de Terapistas Respiratorios de Puerto Rico, una omisión que retrasa la regulación y supervisión del ejercicio profesional.
En medio de estas deficiencias, la escasez de personal calificado se agudiza. Actualmente, solo 1,316 terapistas respiratorios tienen licencia activa en Puerto Rico, cifra que no garantiza que todos estén en funciones. Esta limitada disponibilidad contrasta con la creciente demanda de servicios de salud, especialmente ante el envejecimiento poblacional.
La Comisión reconoció que el panorama fiscal limita el financiamiento del sistema de salud, particularmente a través de Medicaid, del que depende más de la mitad de la población. La compensación por debajo de los estándares federales y la falta de recursos continúan impulsando la migración de profesionales de la salud y profundizando la crisis.
“Nuestro compromiso es asegurar que el sistema de salud de Puerto Rico cuente con profesionales de la más alta calidad para atender las necesidades de nuestra gente”, expresó Morales. “Es menester impostergable que esta Comisión de Salud lleve a cabo los estudios e investigaciones que se ordenan en esta Resolución para mejorar de manera eficiente el sistema de salud del pueblo puertorriqueño”.




