Programa clínico busca paliar la escasez de personal de salud en zonas rurales de Puerto Rico
LARES — En respuesta directa a la crítica escasez de personal de enfermería que afecta al sistema de salud puertorriqueño, el Hospital General Castañer (HGC) y EDP University formalizaron una alianza educativa que permitirá la formación clínica de estudiantes en una de las regiones más necesitadas del país. El acuerdo, de una duración inicial de dos años, no solo beneficiará a los estudiantes, sino que también reforzará las capacidades profesionales del personal del hospital.
El convenio establece un programa integral de rotación clínica que permitirá a grupos de estudiantes de enfermería del recinto de San Sebastián de EDP University cumplir con sus prácticas clínicas directamente en el Hospital General Castañer y sus clínicas afiliadas. Más de 200 estudiantes por año se integrarán a tareas clínicas esenciales, desde la sala de emergencias hasta unidades hospitalarias y servicios ambulatorios.
“Esta alianza nace de nuestro interés en atender la escasez de personal de enfermería que afecta la prestación de cuidado de salud en todo Puerto Rico, pero específicamente en zonas rurales”, afirmó el Lcdo. Giovanni Ortiz, principal oficial ejecutivo del HGC. “Al capacitar a los estudiantes en centros de salud comunitarios, sentamos las bases para seguir fortaleciendo los servicios de salud a los residentes, trabajadores agrícolas y otras poblaciones en la región de la montaña”.
Como parte del acuerdo, EDP University cubrirá los costos de alojamiento, alimentación y uso de instalaciones para conferencias durante las rotaciones clínicas. Además, el convenio incluye un componente de educación continua dirigido al personal clínico y administrativo del hospital, beneficiando hasta 20 profesionales por año.
Para la presidenta de EDP, Ing. Gladys Nieves, el acuerdo representa una sinergia entre formación académica y necesidad social. “Firmar este acuerdo con el Hospital General Castañer es un honor y un paso significativo. Esta alianza reafirma el compromiso de nuestra institución de proporcionar a nuestros estudiantes de enfermería experiencias clínicas de alta calidad”, indicó. “Hacer sus prácticas residiendo en Castañer combina la educación y los servicios médicos primarios que necesita la comunidad para que ganen todas las partes”.
Una respuesta estructural a una crisis urgente
La colaboración se da en un contexto de alarma dentro del sistema de salud de la isla. El estudio Puerto Rico Healthcare Workforce 2025, comisionado por la Junta de Supervisión y Administración Financiera, advierte que el 92% de los profesionales de enfermería reporta agotamiento, con niveles de estrés y carga laboral superiores a los de sus colegas en Estados Unidos continentales. La falta de personal multiplica las tareas administrativas y reduce el tiempo efectivo de atención al paciente, exacerbando la presión sobre un sistema ya frágil.
Frente a este panorama, el modelo de rotaciones clínicas en regiones rurales no solo ofrece experiencia práctica a futuros profesionales, sino que también expone a los estudiantes a realidades comunitarias que muchas veces son marginadas en otros entornos de formación.
El Hospital General Castañer, que brinda atención primaria a más de 50,000 pacientes anualmente en municipios como Lares, Adjuntas, Jayuya, Yauco y Maricao, es un eje vital para la salud en la montaña. Su historial de reconocimientos por la HRSA en múltiples indicadores de calidad —desde salud cardiovascular hasta tecnología médica— lo convierte en un espacio ideal para el desarrollo clínico.
Por su parte, EDP University continúa expandiendo su presencia académica con programas de enfermería que incluyen grados asociados, bachilleratos y tres maestrías, entre ellas la recientemente creada en Family Nurse Practitioner. Con más de 2,200 estudiantes activos en carreras de enfermería, la universidad se posiciona como un actor clave en la formación de profesionales comprometidos con las necesidades del país.
Con esta alianza, Castañer se transforma no solo en un centro de cuidado médico, sino en una plataforma de aprendizaje y resiliencia para enfrentar uno de los mayores retos del sistema de salud puertorriqueño.




