Los sindicatos mantienen el paro hasta junio mientras Sanidad defiende la reforma del estatuto marco y las comunidades cifran el impacto asistencial y económico
MADRID (EFE) – La huelga de médicos para reclamar un estatuto marco propio que regule las condiciones laborales de su ejercicio profesional pasa este miércoles el ecuador de su primera semana, con presencia en las calles por las concentraciones convocadas frente a hospitales y centros de salud, donde se van acumulando citas canceladas.
Este miércoles se han organizado concentraciones en los hospitales y centros de salud de la Comunidad Valenciana; en los centros de salud de Aragón; frente a la Delegación del Gobierno en Las Palmas de Gran Canaria o a las puertas del Hospital de Guadalajara.
Las concentraciones se han repetido en las ocho provincias de Andalucía, y médicos de toda Galicia han participado esta mañana en diferentes actos reivindicativos, principalmente en las siete ciudades de la comunidad autónoma.
“No es verdad que se recojan nuestras reivindicaciones en este estatuto”, ha asegurado Rafael Ojeda, presidente del Sindicato Médico Andaluz (SMA), antes de comenzar la manifestación convocada en Sevilla, en la que han participado en torno a medio millar de personas, según la Policía.
El SMA es uno de los seis sindicatos de médicos convocantes, además de la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM), Metges de Catalunya (MC), la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (AMYTS), el Sindicato Médico de Euskadi (SME) y el Sindicato de Facultativos de Galicia Independientes (O’Mega).
Estos sindicatos, que han organizado un paro hasta junio durante una semana al mes, rechazan la propuesta de reforma de estatuto marco que regula las condiciones laborales del personal sanitario del Sistema Nacional de Salud, y reclaman un documento propio que se centre en las particularidades del desempeño de su profesión.
Una clara insuficiencia de médicos, con plantillas tensionadas, sobrecarga estructural y condiciones laborales que no permiten desarrollar el trabajo con la dignidad que merece la profesión ni la atención que merecen los pacientes, ha expuesto en un manifiesto el sindicato médico de la Comunitat Valenciana (CESM-CV) durante las concentraciones de este miércoles.
El conflicto sigue en punto muerto, mientras que la ministra de Sanidad, Mónica García, ha defendido esta mañana en una entrevista las mejoras laborales que incluye la propuesta de reforma del estatuto marco pactado con los sindicatos mayoritarios del sector sanitario -SATSE-FSES, CC. OO., UGT y CSIF- el pasado 26 de enero.
En este sentido, ha insistido en que ese nuevo documento -que reforma un texto de 2003- pone fin a las guardias de 24 horas, al establecer un máximo de dos turnos, con un tope de 17 horas, entre otras medidas.
Sin embargo, algunos gobiernos autonómicos han criticado a García, como el conselleiro de Sanidade de la Xunta, Antonio Gómez Caamaño, quien ha arremetido este miércoles contra el Gobierno central, al que ha acusado de “pasividad” para solucionar la huelga.
Según ha referido Gómez Caamaño, el paro de los facultativos ha obligado a posponer en dos días en Galicia unas 380 cirugías y cerca de 14,500 actos médicos, entre consultas hospitalarias, de atención primaria y pruebas diagnósticos.
En Aragón, en los dos días de huelga completados se han tenido que suspender 397 intervenciones quirúrgicas (199 el lunes y 198 el martes) y se han podido realizar 401 (194 y 207).
Solo este miércoles por la mañana, 7.700 consultas de medicina familiar y pediatría se han suspendido en Castilla y León, y en Baleares, 2,119 consultas de atención primaria en Baleares y un total de 79 intervenciones quirúrgicas, según los datos provisionales remitidos por el IbSalut, han tenido que ser canceladas.
La Comunidad de Madrid cifra el impacto de la huelga en seis millones de euros.




